Ciudad de Buenos Aires-Argentina
La experiencia de las asambleas vecinales surgidas a partir del 19 y 20 de diciembre de 2001 sirvió de base para la constitución de la Cooperativa.
Cada uno de sus integrantes tiene su 'propia historia' de acercamiento a lo que llamamos Economía Solidaria y a la necesidad de formar una cooperativa, pero colectivamente influyeron de modo decisivo los contactos con la problemática de las empresas, recuperadas y puestas en marcha por sus trabajadores, así como las prácticas de 'compras comunitarias' que se fueron realizando.
La Asamblearía tiene como objetivo promover el desarrollo de una amplia red de Economía Solidaria que posibilite la construcción de relaciones sociales alternativas a las que nos impone el capitalismo neoliberal. Aprovechando las experiencias de autoorganización social realizadas por las asambleas vecinales –que incluyen prácticas limitadas pero valiosas en el terreno económico-, la Cooperativa ‘La Asamblearía’ se propone distribuir y comercializar productos y servicios autogestionados por distintos actores de la Economía Solidaria, procurando su encuentro con consumidores responsables.
El punto de encuentro es un precio justo, en el que se cristaliza una relación que trasciende la compra-venta y supone un intercambio social donde lo determinante es el valor del trabajo incorporado.
En marzo de 2003, un grupo de unos treinta vecinos residentes en la zona norte de la ciudad de Buenos Aires y pertenecientes a la Asamblea Barrial Núñez y a la Asamblea Popular de Núñez-Saavedra nos reunimos para constituir la Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo La Asamblearia Limitada.
Realizada la asamblea constitutiva y elegido en Consejo de Administración, se procedió de inmediato a iniciar los trámites legales para su matriculación formal ante el Instituto Nacional de Economía Social (INAES), órgano de regulación de la actividad cooperativa.
A partir de entonces se fueron sumando otros tantas más a esta iniciativa, vecinos de la zona, de otros barrios de la ciudad, de provincias argentinas e incluso del exterior.
En consonancia con los principios fundantes del cooperativismo, de la ley de cooperativas vigente en la República Argentina y del mismo estatuto adoptado por La Asamblearia, nuestra cooperativa es de 'puertas abiertas'.
Los productores
A diferencia de la heterogestión, donde el capitalista ordena y el trabajador acata y se subordina, en las distintas formas de autogestión es siempre el trabajo y los trabajadores quienes determinan las formas y objetivos de la actividad económica.
Los productores autogestionarios con los que La Asamblearia se encuentra construyendo un nuevo tipo de vínculo económico y de relación social pueden ser discriminados de este modo:
a) Fábricas quebradas, recuperadas y puestas en funcionamiento por sus trabajadores de modo autogestivo, en su mayoría bajo la forma de cooperativas;
b) Movimientos campesinos autónomos del interior del país, que producen con métodos tradicionales de preservación de la tierra y el medio ambiente y comercializan sus productos bajo formas cooperativas;
c) Cooperativas de quinteros y pequeños productores familiares agropecuarios, que producen de modo agroecológico y
d) socioemprendedores o emprendedores comunitarios (eludimos la fórmula de 'microemprendedores' por que va ligada a la idea de 'capitalistas enanos') que han surgido por imperio de la crisis y bajo el amparo de distintas formas del movimiento social, de organizaciones de desocupados, asambleas barriales, asociaciones vecinales, etc., y que en su mayoría asumen formas cooperativas -aún no formalizadas- de producir.
El criterio para su selección es el de la 'calidad', pero tal como ésta se entiende en el marco de la Economía Solidaria: productos sanos -o 'puros', como sostenía el viejo principio cooperativo- en cuyo procesamiento se preste atención a la preservación ambiental y a la calidad de vida de los trabajadores.
Grupos de Consumidores Asociados
La Asamblearia promueve la formación de Grupos de Consumidores Asociados, de los cuales uno al menos sea socio de nuestra cooperativa.
Estos grupos pueden formarse tanto en lugares de trabajo y/o estudio y/o residencia, en todo tipo de movimientos sociales.
Constituyen cooperativas de consumo de hecho, pues abaratarán los costos para sus integrantes. Por añadidura, cada Grupo de Consumidores Asociados podría constituirse en un núcleo promotor de los principios de la Economía Solidaria, con lo que la red se extendería y adquiriría mayor densidad.
Para finalizar….
Dentro de las alternativas que se presentan, La Asamblearia ha elegido la forma cooperativa, pero respeta y valora otro tipo de opciones: la Economía Solidaria se desenvuelve en la diversidad y multiplicidad de intentos, y es positivo que así sea pues no se trata de un modelo cerrado.
La Asamblearia se formó para promover la producción, distribución, comercialización y consumo de bienes y servicios autogestionados, lo que implica que son llevados adelante por los mismos productores y no por quienes detenten a modo individual o anónimo el capital.
El capital de La Asamblearia es social, y la magnitud del aporte que cada asociado haga al mismo no le otorga mayores derechos a la hora de decidir; en la Economía Solidaria, el valor central es el trabajo humano y no la finalidad especulativa de lucro.
En definitiva se trata de generar todo un sector, un subsistema económico que arbitre consensualmente sus propias normas; las dificultades son enormes, pues todo el sistema imperante y las regulaciones estatales están pensadas para favorecer la actividad económica del capital. Y de lo que se trata es de llevar adelante una actividad económica basada en el trabajo, en beneficio solidario de los trabajadores manuales e intelectuales, activos, desocupados o pasivos.
La Síntesis fue realizada en base a la información disponible en la página web de la Cooperativa.
Web:
http://www.asamblearia.com.ar
Email:
info@asamblearia.com.ar